Una de las dudas más habituales es qué formación puede bonificarse y cuál no.
Elegir correctamente es clave para evitar problemas y aprovechar el crédito disponible.
¿Qué formación es bonificable?
En general, es bonificable toda formación relacionada con la actividad de la empresa y el desarrollo profesional del trabajador.
Ejemplos de formación bonificable
- Formación técnica específica
- Prevención de riesgos laborales
- Idiomas aplicados al trabajo
- Habilidades digitales
Requisitos principales
Para que un curso sea bonificable debe:
- Estar vinculado a la actividad de la empresa
- Realizarse por trabajadores en activo
- Cumplir con la normativa de FUNDAE
Qué formación no es bonificable
- Actividades recreativas
- Formación sin relación con el puesto
- Cursos sin justificación profesional
Conclusión
Elegir bien la formación evita errores y permite aprovechar al máximo el crédito disponible.
Te ayudamos a identificar qué formación es bonificable y a gestionarla sin complicaciones.
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