A menudo, las empresas dudan si los cursos de alta especialización —aquellos que enseñan el manejo de un software concreto, una maquinaria industrial compleja o una normativa técnica muy específica— pueden acogerse al sistema de bonificaciones.
La respuesta es un rotundo sí. La formación técnica específica no solo es bonificable, sino que es uno de los pilares que FUNDAE (antes Fundación Tripartita) busca fomentar para mejorar la competitividad del tejido empresarial.
Requisitos para bonificar formación técnica
Para que el crédito de tu empresa cubra estos cursos, deben cumplirse tres condiciones fundamentales:
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Relación con el puesto: El contenido debe estar vinculado a la actividad de la empresa o mejorar las competencias del trabajador en su área.
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Duración mínima: La formación debe tener una duración mínima de 2 horas.
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No obligatoriedad legal: No debe tratarse de formación obligatoria por ley (como la PRL básica), aunque sí son bonificables las especializaciones técnicas derivadas de normativas específicas de cada sector.
¿Por qué aprovechar la bonificación en formación técnica?
A diferencia de la formación en "soft skills", la técnica suele considerarse Nivel Superior. Esto permite a las empresas aplicar el módulo económico máximo, optimizando al máximo el crédito disponible.
Conclusión
Aprovechar la formación bonificada para especializar a tu equipo no es solo un trámite administrativo; es la vía más inteligente para que el talento de tu empresa lidere el cambio técnico que el mercado exige.
Formación especifica vs formación transversal
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